Colorear desde la meditación es una vía para acercarnos a la espiritualidad, ponernos en contacto con el silencio y estar en sintonía con nuestro ser.

Así lo expresa Luis Martín Bonilla Deción en su más reciente libro Contempla y pinta con María, editado por Buena Prensa. En su obra, el autor señala que el arte comunica y al mismo tiempo, sirve como vehículo para la transmisión de ideas y conceptos que ayudan a sublimar la mente y el corazón.

En palabras de Bonilla Deción, “Contempla y pinta con María” es un mensaje en la luz para los “ausentes” de Dios Padre, para que éstos a su vez, encuentren el camino de retorno a la Iglesia a través del arte, el color y la meditación. 

Luis Martín Bonilla nació el 14 de julio de 1965 en la Ciudad de México (CDMX), lugar donde reside actualmente. A los 16 años se integró al grupo de jóvenes laicos catequistas de la Orden de los Carmelitas Descalzos, surgiendo en ese instante su interés por el canto y la música.

Los frutos esta actividad se pueden constatar en tres producciones musicales, titulados: “Santa Teresita de Lisieux”, fragmentos navideños de la obra de esta religiosa francesa; “Soledad sonora” que contiene poesía de san Juan de la Cruz; y “Navidad latinoamericana”.

En el año 2000, Luis Martín Bonilla ingresó al ámbito de la educación y docencia, fungiendo en actividades de prefectura y orientación a nivel secundaria.

Con Buena Prensa ha publicado los siguientes libros: Las moradas de santa Teresa en mandalas; Noche oscura de san Juan de la Cruz. Camino del dolor a la paz. Mandalas para acompañar el duelo; y recientemente, “Contempla y pinta con María”.