Sergio Guzmán García -“Checo”, como le conocen- nació en Tampico en 1971. Estudió con los jesuitas desde los doce o trece años en el Instituto Cultural de su ciudad natal. Como los libros o las películas de Pinocho o Dumbo que veía de niño, el “acicate” de la vocación le pegó profundamente. Ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús con veinte años de edad y kilómetros de celuloide ya instalados en sus pupilas. Sabía bien que el cine no sólo se “ve”. Se disfruta. Nos pone a llorar. A carcajear. Y a pensar.

 

Estudió Filosofía en el ITESO, la universidad jesuita de Guadalajara, y desde ahí comenzó a tejer una obra que fusiona al pensamiento con la imagen. En su tesis ya exploraba el concepto de felicidad desde la sustancia escénica de El callejón de los milagros. Realizó sus estudios de Teología en la Ibero de la Ciudad de México. Allí aprendió a interconectar la espiritualidad y la teología con el cine. Fue en esa temporada cuando comenzó a hilvanar profundas aproximaciones teológicas a partir de las películas de Pixar o la saga de Harry Potter.

 

Para Sergio, la interacción entre cine y filosofía desemboca en un asombroso gesto epistemológico por abrir ventanas para conocer y profundizar las problemáticas del mundo real. Pero dichas ‘ventanas’ también hacen las veces de espejos. Y es allí donde podemos reflejarnos e identificarnos. Ese juego de ver-y-vernos, dice “Checo”, se transforma en escenario para descubrir los caminos de la realización. Para este cinéfilo jesuita, el cine es un arte capaz de comunicar los grandes valores humanos y espirituales.

Actualmente, Sergio Guzmán imparte talleres de cine y espiritualidad en México y Latinoamérica. También participa en cine-foros y ha utilizado el cine como instrumento catequético para comunidades rurales. Ha sido jurado en festivales como el de Guanajuato o Morelia -por citar ejemplos- y es miembro fundador de SIGNIS, Asociación Católica Mundial para la Comunicación, en México. Hoy se le puede hallar haciendo de las suyas entre Monterrey y Saltillo, a una velocidad de veinticuatro cuadros por segundo.

 

Con Buena Prensa ha publicado: Recibir la palabra y celebrar la vida, Imágenes de fe y esperanza, El creer de/en los superhéroes y, recientemente, Vivir intensa-mente las emociones.