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Intenciones

La Iglesia ora unidad por los tres momentos del día

Con Jesús por la mañana: En un momento de silencio, le ofrezco al Padre celestial todo lo que soy y lo que tengo, en unión con su Hijo Jesucristo. Pido al Espíritu Santo que abra mi corazón a las necesidades y desafíos para la humanidad y la misión de la Iglesia, y oro por ellos según las intenciones del Papa para este mes.

Con Jesús durante el día: En diversos momentos a lo largo del día, de camino o en descanso, en la casa o en el trabajo, me hago consciente de estar en la presencia del Señor y le renuevo mi disponibilidad “a trabajar con él en el día y vigilar en la noche” (Ejercicios espirituales, no. 93)

Con Jesús por la noche: En un momento de silencio, pido al Espíritu Santo que me permita reconocer la presencia de Jesús conmigo durante la jornada que concluye, y le doy gracias. Hago un repaso acerca de qué manera he sido disponible a su misión, y también le agradezco. Miro cómo he sido obstáculo a su acción en mi vida, y le pido que, en su misericordia, vaya transformando mi corazón. Le dedico mi descanso nocturno y pido a Jesús que nos bendiga a todos.

“La maternidad de la Iglesia se expresa a través de la oración perseverante por las vocaciones, de su acción educativa y del acompañamiento que brinda a quienes perciben la llamada de Dios. También lo hace a través de una cuidadosa selección de los candidatos al ministerio ordenado y a la vida consagrada. Finalmente es madre de las vocaciones al sostener continuamente a aquellos que han consagrado su vida al servicio de los demás”.
(S.S.Francisco. Mensaje para la Jornada Mundial por las vocaciones 2016)

 

Por los jóvenes, para que sepan responder
con generosidad a su propia vocación;
considerando seriamente también
la posibilidad de consagrarse al Señor
en el sacerdocio o en la vida consagrada.



¡TE LO PEDIMOS A TI, BUEN PASTOR, QUE LLAMAS A QUIEN QUIERES!